Con el frío, la nieve, las decoraciones y la amabilidad de los locales, Canadá es el país perfecto para pasar Navidad.

Cerca de Toronto, hay un parque provincial llamado Algonquin Park, que absorbe lo máximo de la esencia de Navidad.

Después de pasar unos días en Toronto, visitar las cataratas y la Torre CN, un transporte sale del centro de la ciudad el 24 de diciembre para llegar a la cabaña Algonquin Park Lodge Log Cabin.

Este complejo de cabañas incluye la comida desde el primer día hasta el último almuerzo el día que regresan a Toronto y cuenta con una larga lista de actividades, ya sea verano o invierno. En verano, podrán ver todo tipo de animales desde lobos, osos, alces, y dar paseos en bicicleta, y en canoa o kayak por el lago Smythe o alguno de tantos que están repartidos por todo el parque. En invierno podrán participar en actividades como paseos en raquetas de nieve, esquí, patinaje sobre hielo, pescar en hielo o hasta moto de nieve.

En Navidad, Algonquin Log Cabin les incluye la famosa cena de Nochebuena. Se sirve ponche de rompope, salmón y la guarnición preparada por el chef del establecimiento. Después de cenar cuelgan su bota de Navidad y se sientan alrededor del fuego a la luz de la luna. Hasta el personal del parque los acompaña y cuenta anécdotas de su día. Pueden pedir malvaviscos para aprovechar la fogata y terminar con una botana dulce.

El día 25 empieza con brunch navideño acompañado de champaña. En el día participarán en un paseo por el bosque, y por la noche cenarán el famoso pavo Navideño, pudding y terminarán tomando el Ontario Ice Wine en frente de una gigante chimenea de 8 metros.

El Ontario Ice Wine, también llamado vino de hielo, es un vino hecho a base de uva helada. Es mucho más dulce porque cuando la uva se congela, el agua que contiene se expande y rompe la última capa de la uva, lo que la vuelve más concentrada en azúcar y sabor.

La mañana antes de regresar a Toronto vivirán una aventura inolvidable: el trineo de perros. Un equipo de perros huskies te llevará a través del bosque cubierto de nieve en el Parque Algonquin. No dudes en jugar con los perros y acariciarlos, son súper amigables, están muy acostumbrados a los humanos, bien entrenados y adiestrados.

Les recomiendo rentar ropa de invierno directamente en Toronto, evitarán sufrir de frío y cargar con demasiadas cosas en la maleta.